La herramienta más importante en las clases de ballet son los zapatos, llamados zapatillas de ballet en la jerga técnica. Protegen la planta del pie y, al mismo tiempo, permiten deslizarse y girar sin problemas sobre el suelo del estudio. Si quieres comprar zapatillas de ballet, te enfrentarás a dos decisiones fundamentales: el material y la forma de la suela. Las zapatillas de cuero son extremadamente robustas y se adaptan perfectamente a la forma del pie con el paso del tiempo. Los modelos de lona (canvas) resistente, por otro lado, son transpirables, a menudo lavables y se ajustan al pie de forma suave desde el primer momento.
Para adultos, casi siempre se recomienda una suela partida. A diferencia de la suela completa, que se utiliza más para niños con el fin de fortalecer la musculatura del pie, la suela partida acentúa visualmente mucho mejor la extensión del pie (el empeine) y facilita un apoyo limpio. Al comprar, asegúrate de que las zapatillas queden ajustadas como una segunda piel, pero sin que los dedos se curven de forma dolorosa. Probarlas por la tarde es lo ideal, ya que es cuando los pies han alcanzado su tamaño máximo del día.