El inicio en el ritmo ardiente
Aprender a bailar Mambo es un viaje fascinante al mundo de los ritmos latinoamericanos. El baile, que surgió en Cuba en la década de 1940 y que más tarde conquistó los clubes de Nueva York, cautiva por su dinamismo, elegancia y precisión rítmica. Para los principiantes, es especialmente importante concentrarse desde el principio en los fundamentos, en lugar de perderse en figuras complicadas. Una base sólida constituye el cimiento sobre el que más tarde se asienta con seguridad cada giro y cada improvisación.
La mejor forma de empezar es a través de los pasos de Mambo en solitario. Si interiorizas los cambios de peso y el tempo primero por tu cuenta, ganarás la seguridad necesaria para el baile en pareja. En el Mambo, los pies se mueven en un preciso desplazamiento hacia adelante y hacia atrás, lo que hace vibrar a todo el cuerpo. Quien ha entendido esta dinámica una vez, puede concentrarse mucho más fácilmente más tarde en las señales de guía y en la interacción con la pareja. Un inicio estructurado elimina el miedo a cometer errores y libera la mente para disfrutar del puro placer de bailar con udansa.

