La rebelión contra el rígido corsé del Danzón
En la década de 1930, el Danzón era el baile nacional indiscutible de Cuba. Era elegante, formal y seguía reglas estrictas. La burguesía de La Habana valoraba las estructuras ordenadas, pero en las salas de baile de los barrios obreros crecía el anhelo de mayor dinamismo. Los músicos comenzaron a cruzar las rígidas estructuras europeas del Danzón con los potentes ritmos sincopados de percusión de las tradiciones afrocubanas. Esta fusión insufló nueva vida a la música tradicional y sentó las bases de una sensación mundial. Quien quiera entender el dinamismo del baile en pareja, encontrará en esta época la clave de cómo de una tradición rígida surgió pura alegría de vivir. Un vistazo a las tendencias de música de baile vintage muestra cuánto nos siguen fascinando estos viejos ritmos hasta el día de hoy.

