Entender el alma rítmica del Tango
Quien visita una milonga por primera vez, suele sentirse fascinado y confundido a la vez. La música del Tango Argentino suena dramática, melancólica y sumamente compleja. A diferencia de los bailes de salón estandarizados, aquí no hay un golpe de tambor rígido y continuo que dicte el compás. En su lugar, el bandoneón, los violines y el piano determinan lo que sucede. Para poder escuchar el ritmo del tango argentino, tienes que despedirte de la búsqueda de una batería sencilla. La música respira: se acelera, se retrasa al momento siguiente y vive de la pausa dramática. Eso hace que el baile sea tan libre, pero también requiere una escucha activa.
La base casi siempre es un compás de cuatro tiempos, pero los acentos varían mucho. Si quieres poner a prueba tu sentido del ritmo, notarás que el tango te plantea tareas completamente nuevas. Para captar la estructura, ayuda prestar atención al bajo o al piano. Estos instrumentos suelen marcar los pasos de caminata pesados en los tiempos uno y tres, mientras que el bandoneón superpone las líneas melódicas.

