El swing es una forma de interpretar, no un sello de corcheas
En muchas grabaciones conocidas de Slowfox y Quickstep se escucha una forma de tocar marcada por el jazz. Por eso, es fácil pensar que estos bailes requieren un tipo concreto de corcheas. Sin embargo, el carácter musical surge de varias capas a la vez: una melodía puede tener un fraseo elástico, mientras el acompañamiento ofrece una base tranquila y uniforme. Asimismo, cada instrumento puede relacionarse de forma distinta con el tiempo.
Las corcheas con swing son una característica posible de la música, no una obligación general para el baile. Además, su forma no siempre es idéntica. Por eso, una idea rígida de una proporción siempre igual entre dos corcheas solo refleja de forma limitada la práctica musical. Los acentos, la unión o separación de las notas y su ubicación dentro del pulso también contribuyen a la impresión que produce la música.
Para ti como persona que baila, esta distinción es útil: puedes percibir el fraseo swing sin reducir la grabación a un solo detalle. A la hora de preguntarse si el Slowfox encaja con corcheas rectas, lo que cuenta es cómo interactúan con el resto de la música. Una subdivisión uniforme no le quita automáticamente a una grabación su capacidad para acompañar el baile. A la inversa, que se perciba una sensación de swing no la convierte por sí sola en un acompañamiento adecuado. El tempo es una cuestión aparte, tal como explica la guía sobre las indicaciones de tempo para el Slowfox.

