Una formación necesita más espacio que sus posiciones
Una formación de Flamenco no se compone solo de los lugares donde os situáis. También incluye el espacio para los brazos, los giros, las faldas y cada transición entre esos lugares. Por eso, vuestro ensayo de colocación convierte la secuencia conocida en una configuración espacial conjunta. Al principio, los pasos se mantienen, pero sus recorridos se hacen visibles.
Determinad cuál es el frente desde la perspectiva del público y usad derecha e izquierda de forma coherente desde la perspectiva de quienes bailan, cuando miran hacia delante. Durante un giro, estas direcciones escénicas mantienen su significado. Así, «atrás a la derecha» significa el mismo lugar para todos, incluso cuando alguien está de lado.
Las filas escalonadas pueden mantener visibles los rostros y la parte superior del cuerpo. Las formaciones para un grupo de baile más grande también muestran cómo las distintas formas ocupan espacio; sin embargo, para vuestra secuencia, lo que cuenta es el espacio real de movimiento. Si usáis un pañuelo, también debéis tener en cuenta su radio de movimiento, como en los arcos y cambios de agarre con el mantón.
No confundáis una nueva orientación con una nueva técnica: un pasaje en diagonal cambia el ángulo de visión, pero no necesariamente la secuencia de pasos. Esta guía trata del ensayo espacial del grupo, no de la coordinación con música en directo ni de la organización de la actuación.



