El Tango Vals, a menudo llamado música de vals criollo, aporta una energía completamente diferente a la sala. Se basa en el clásico compás de tres tiempos, pero se diferencia claramente del vals vienés europeo. La música es fluida, elegante y está cargada de una ligereza vivaz. En lugar de las pausas dramáticas del tango, aquí domina un movimiento continuo y ondulante que permite a la pareja deslizarse suavemente por la pista.
La milonga, por otro lado, es la hermana alegre y rítmica del tango. Con su compás rápido y sincopado de dos tiempos, que tiene raíces históricas en los ritmos africanos, ahuyenta inmediatamente cualquier melancolía. Una milonga es dinámica, humorística y despreocupada. En la pista de baile, este ritmo de milonga conduce a pasos más pequeños y ágiles, y a una ligereza palpable. Se ríe, se charla y se celebra la pura alegría de vivir.