Importa el momento de inicio, no la duración de la nota
Para hacer la comparación, cuenta cuándo empieza una nota. Dos corcheas pueden sonar durante tiempos distintos y aun así tocarse en ritmo recto. Imagina un pulso constante: en las corcheas rectas, la segunda nota cae exactamente a mitad de camino entre dos pulsos. En las corcheas con swing, suele caer después de ese punto medio. Por eso, el intervalo entre el primer y el segundo inicio es mayor que el intervalo entre el segundo inicio y el siguiente pulso.
Como modelo general para practicar, puede servir dividir el pulso en tres partes: la primera nota cae en la primera parte y la segunda, en la tercera. Sin embargo, este modelo de tresillo no es una regla para las grabaciones reales. Los músicos varían los intervalos. A menudo, a un tempo más rápido se acercan a una división uniforme; a un tempo más lento, pueden separarse más. Además, la interpretación puede variar dentro de una misma pieza.
Por tanto, el tempo describe la velocidad del pulso básico, mientras que aquí el swing describe su subdivisión. Esta distinción también ayuda a clasificar los tempos del Foxtrot, sin que eso implique la misma fraseo. Para empezar a escuchar, basta con un único movimiento de percusión. Si los movimientos adicionales te distraen, puedes coordinar primero los brazos y las piernas por separado. Así evalúas el sonido y no la dificultad de tus movimientos.


