Un toque roza el suelo, un paso te sostiene
Para esta guía, usarás una versión de práctica tranquila de ocho tiempos del Charleston de los años veinte: tocar delante con el pie izquierdo, volver a apoyarlo, tocar detrás con el derecho y volver a apoyarlo. También son habituales otras formas de empezar y de contar. Lo importante es distinguir entre tocar y cargar peso: al tocar, mantienes el peso sobre el pie que ya estaba apoyado; al dar un paso, lo transfieres al pie que apoyas. Por eso puedes volver a levantar el pie que toca el suelo en cualquier momento, sin tener que echar antes el torso hacia atrás.
En este caso, ocho tiempos equivalen a dos compases de cuatro tiempos. Los números pares no son pasos adicionales, sino que te dan tiempo para recoger el pie libre y, más adelante, para hacer el contramovimiento del swivel. No hace falta que sepas leer partituras; la guía sobre conocimientos musicales previos para bailar explica cómo empezar con el pulso y la cuenta.
El swivel complementa esta secuencia, no la sustituye. Las caderas y las piernas giran juntas, mientras los talones se mueven ligeramente hacia fuera y hacia dentro. El pecho permanece orientado más o menos hacia delante, aunque puede reaccionar con soltura. Mantén el movimiento lo bastante pequeño para que las rodillas sigan la dirección de los pies. Esta versión en solitario no incluye conexión en pareja ni Triple Steps; aprenderás sus propios cambios de peso en el Triple Step de Lindy Hop.



