Ir al contenido principal
Salud5 minutos

Bailar con esclerosis múltiple: comprender la fatiga y el calor

Por Mary De LucaActualizado el

En resumen
  • Bailar puede ser posible con esclerosis múltiple si el esfuerzo y las condiciones de la clase se adaptan a tus limitaciones actuales.
  • La fatiga relacionada con la esclerosis múltiple puede hacer necesarias sesiones de baile más cortas y pausas tempranas, incluso con música lenta.
  • El calor puede intensificar temporalmente los síntomas neurológicos existentes, sin que eso signifique automáticamente que haya un nuevo brote.
  • Si aparecen síntomas nuevos o se intensifican los existentes, consulta con un profesional médico; los síntomas graves de aparición repentina son una emergencia.

Durante la clase, la música sigue sonando aunque te falten las fuerzas. Tomarte una pausa en mitad de la canción puede parecer algo sin importancia desde fuera, pero puede ser decisivo para que sigas participando.

DefiniciónFatiga

La fatiga en la esclerosis múltiple (EM) es un agotamiento causado por la enfermedad que puede dificultar notablemente la actividad física o mental y que no siempre desaparece al dormir. Puede aparecer de forma desproporcionada en relación con el esfuerzo previo.

La música lenta no significa automáticamente un esfuerzo menor

La esclerosis múltiple puede afectar de distintas maneras la fuerza, el equilibrio, la sensibilidad en los pies o la concentración. Incluso dentro de una misma semana puede cambiar lo que te resulta posible al bailar. Por eso, un nivel fijo del curso no describe tu capacidad actual para hacer esfuerzo. Puedes conocer bien una figura y, aun así, tener dificultades ese día con su cambio de peso.

Además, la fatiga no afecta solo a las piernas. Seguir la música, escuchar las indicaciones, recordar la siguiente figura y responder a una pareja de baile requieren atención al mismo tiempo. Por eso, una secuencia larga de pasos nuevos puede resultar agotadora, aunque no incluya saltos ni un ritmo rápido. Eso no demuestra falta de esfuerzo.

El esfuerzo depende en conjunto del ritmo, la amplitud de los movimientos, la duración y la tarea de aprendizaje. Los pasos pequeños reducen los desplazamientos, pero no eliminan todas las exigencias de equilibrio o concentración. En esta explicación sobre el tempo del Foxtrot en el baile de salón se explica cómo el tempo musical cambia el flujo del movimiento. De ahí no se puede deducir un límite de esfuerzo médico.

Para un curso de baile recreativo, puede ser más adecuado hacer una secuencia corta y conocida, y después descansar, en lugar de bailar una canción entera. No existe una cantidad de minutos válida para todo el mundo. Lo importante es cómo evoluciona tu caso particular y, si corresponde, lo que acuerdes con tu equipo médico.

Una pareja baila Bachata sobre un fondo blanco
Un asiento de fácil acceso te permite hacer pausas sin tener que salir de toda la zona de baile.

El calor puede intensificar temporalmente síntomas conocidos

En algunas personas con EM, los síntomas existentes empeoran cuando aumenta la temperatura corporal. Entre ellos pueden estar una visión más borrosa, las piernas más pesadas o una coordinación menos segura. Esta sensibilidad al calor suele denominarse fenómeno de Uhthoff. Puede estar relacionada con la alteración de la transmisión de señales en las vías nerviosas dañadas. No todas las personas con EM la experimentan.

Por eso, en una clase de baile no solo cuenta la temperatura exterior. Muchas personas en la sala, poca ventilación y el movimiento continuado pueden hacer que se acumule calor. Un baile lento en una sala cargada puede ser menos conveniente que un breve periodo de actividad a una temperatura agradable. La ropa ligera, un lugar más fresco para descansar y hacer pausas a tiempo pueden aliviar los síntomas, pero no garantizan que desaparezcan.

El empeoramiento de síntomas conocidos debido al calor puede remitir al enfriarse. No significa automáticamente que haya una nueva actividad inflamatoria de la enfermedad. Aun así, no deberías asumir por tu cuenta que los síntomas nuevos son un efecto inofensivo del calor. Si aparecen síntomas nuevos, inusuales o que empeoran de forma persistente, deja de hacer esfuerzo y pide consejo médico pronto.

Los síntomas graves y repentinos, como una parálisis nueva, dificultades para hablar o una pérdida repentina de visión, requieren atención de urgencia inmediata. En ese caso, no esperes a ver si beber algo o buscar un lugar más fresco mejora la situación.

Reconoce la sobrecarga en vez de pasarla por alto

Así sí

  • Si pierdes el control del pie, interrumpe la secuencia de baile
  • Siéntate durante la pausa y deja de practicar de verdad
  • Cuando haga calor, acorta los periodos de baile y busca un lugar más fresco
  • Consulta con un profesional médico si aparecen síntomas nuevos

Así no

  • Disimular pasos inseguros con más impulso
  • Llenar la pausa de pie con más figuras
  • Bailar toda la canción a pesar del calor cada vez mayor
  • Descartar automáticamente los síntomas nuevos como efecto del calor

Una pausa forma parte del curso si después puedes volver a participar; no es una clase a la que hayas faltado.

Redacción de udansa para la guía de baile

Un curso adecuado permite participar sin bailar todo el tiempo

Un formato de ocio adecuado permite separar la asistencia del movimiento continuo. Puedes seguir una explicación sentado, bailar una parte que ya conozcas y descansar durante una combinación más larga. Para ello hacen falta asientos accesibles, pasillos despejados y una dinámica de clase en la que una pausa no detenga a todo el grupo. El espacio para descansar debe quedar fuera de las zonas de paso.

La forma de enseñar también cuenta. Si primero se muestran por separado el juego de pies y los movimientos de brazos, tendrás que procesar menos información a la vez. El artículo sobre practicar por separado los brazos y las piernas explica este principio de aprendizaje. En caso de EM, no sustituye una adaptación individual, pero puede hacer que la tarea de aprendizaje sea más clara.

En el baile en pareja, es útil acordar una señal para parar: una palabra pone fin a la secuencia, sin que tu pareja añada otro giro. Quien lleva no debe compensar los pasos inseguros tirando de ti ni añadiendo impulso. Si disminuye tu equilibrio o el control de los pies, descansar es la forma más segura de participar.

Si aparecen molestias nuevas o más intensas, la valoración médica tiene prioridad sobre el plan de clase. Esta guía trata sobre el baile recreativo, no sobre el tratamiento de la EM ni sobre un método terapéutico de baile. Por eso, una buena velada no tiene por qué demostrar una mejora del rendimiento ni un número concreto de canciones bailadas de principio a fin.

Dos momentos del curso que van de la mano

Bailar

Repetir una secuencia conocida

Menos información nueva durante el movimiento

Una secuencia de pasos conocida te permite prestar atención a tu postura y al contacto con tu pareja de baile. Puedes disfrutar del movimiento sin tener que convertir cada indicación en nuevos pasos al mismo tiempo.

Observar

Seguir una nueva figura sentado

Seguir el ritmo de la música y la secuencia

Al observar, puedes reconocer cuándo gira el grupo y cuándo vuelve al paso básico. Esto te mantiene participando en la clase, incluso cuando has alcanzado tu límite físico de esfuerzo.

Preguntas frecuentes

  1. No tienes que comunicarle tu diagnóstico a todo el grupo. Para quien dirige el curso y tu pareja de baile, es útil acordar cosas concretas: por ejemplo, necesitas tener un asiento accesible, omites los giros o terminas una secuencia sin dar explicaciones. Puedes reservarte los detalles médicos personales.

Tu ritmo de baile necesita espacio

En udansa encuentras personas para bailar y cursos de baile recreativo para empezar sin un objetivo de rendimiento fijo. Explica concretamente que bailar durante periodos cortos y hacer pausas forma parte de lo que buscas.

Tu ritmo de baile necesita espacio