Llegar permite ver la situación actual
Una sesión no empieza necesariamente con música. Primero puedes contar qué te preocupa en este momento o describir cómo percibes hoy tu cuerpo. El cansancio, la inquietud o la necesidad de tomar distancia pueden influir en lo que te conviene hacer durante esta sesión. También puedes empezar simplemente tomando conciencia de tu cuerpo, por ejemplo, al sentarte o ponerte de pie.
La persona profesional que te acompaña relaciona el objetivo terapéutico acordado con tu situación actual. Puede volver a surgir un tema conocido o necesitar más espacio algo que estás viviendo ahora. Por eso, un breve intercambio no es una mera introducción antes de empezar a bailar: ayuda a situar el trabajo que viene después.
Llegar no significa que tengas que contarlo todo de inmediato ni provocar un sentimiento determinado. Puede que aún tengas dudas, que te falten las palabras o que prefieras observar primero. Aun así, un marco claro te permite saber quién te acompaña y que puedes expresar tus límites. En la descripción general ¿Qué es la danzaterapia? se explica cómo se entiende el movimiento como forma de expresión terapéutica.
Seguir un orden conocido puede orientarte. Sin embargo, ese orden puede cambiar: una sesión con mucha conversación y poco movimiento no está incompleta por ello.



