Tres características determinan el ritmo de las clases
Si tu clase de baile te parece demasiado rápida, puede que se trate de algo distinto al ritmo de la música. Puede que la música suene agradable, mientras que apenas tienes tiempo para asimilar una explicación. Hay tres características de las clases que son especialmente útiles para determinar el ritmo de aprendizaje:
- Tiempo de repetición: ¿Cuánto tiempo dedica el grupo a un contenido antes de añadir algo nuevo? No es lo mismo repetir juntos una vez que intentarlo varias veces con una corrección entre medias.
- Ritmo de las explicaciones: ¿Se explican de forma comprensible y por separado la posición inicial, el movimiento y la transición? Incluso una explicación larga puede ser difícil de seguir si se dan muchas indicaciones a la vez.
- Volumen de contenido: ¿Cuántas cosas nuevas tienes que combinar durante la misma clase? Un giro adicional puede exigir al mismo tiempo una nueva conexión de manos y una orientación distinta.
Estas características interactúan. Una clase puede incluir poco contenido y aun así parecer frenética si después de cada intento se da inmediatamente la siguiente indicación. A la inversa, una secuencia más larga puede ser fácil de seguir si se repiten partes conocidas y se explica claramente cómo encaja cada elemento nuevo.
La guía sobre clases de baile para principiantes explica qué suele incluir una clase para quienes no tienen experiencia previa. Sin embargo, el nivel por sí solo no indica cuánto tiempo ofrece la clase para asimilar el contenido.



