Cómo el sentido musical moldea el desarrollo infantil
Para los más pequeños, la música y el movimiento son inseparables. En cuanto suena una canción pegadiza, la mayoría de los niños pequeños comienzan intuitivamente a mover las rodillas o a asentir con la cabeza. Para fomentar el sentido del ritmo en los niños, no se necesitan clases estrictas ni teoría musical complicada en el día a día. Se trata más bien de aprovechar su entusiasmo natural por los sonidos y consolidarlo mediante pequeños impulsos lúdicos en la vida familiar. Quien fomenta el sentido del ritmo en los niños desde una edad temprana, fortalece de paso el desarrollo lingüístico y la coordinación motora.
Por qué el ritmo está presente en todas partes en el día a día
El ritmo no es algo extraño para los niños, ya que lo experimentan desde el nacimiento: en el latido del corazón de sus padres, en el paso constante al caminar o en la métrica de las canciones de cuna. Cuando despertamos el sentido del compás en los niños de forma lúdica, aprovechamos estos patrones familiares. Ya sea cocinando juntos, ordenando o de camino al parque: en todas partes se pueden incorporar pequeños juegos de percusión o patrones de pasos. Este enfoque relajado elimina cualquier presión por el rendimiento y asegura que los pequeños perciban la música como pura alegría de vivir y una experiencia corporal integral.









