El zapato cambia la tarea de tu cuerpo
Heels Dance, también llamado High Heels Dance, no es una secuencia de pasos única y fija. El término se refiere al baile con tacones, a menudo en combinaciones coreografiadas con influencias del jazz y de la danza comercial de escenario. El tacón inclina más el pie y cambia las condiciones en las que soportas el peso. Se ve una línea de pierna más alargada, pero no suele verse el trabajo de equilibrio que requiere.
Por eso, al elegir zapatos para Heels Dance, hay que tener en cuenta varias cosas: el antepié necesita espacio, el talón no debe salirse y el cierre o los cordones deben sujetar el pie. El ajuste de los zapatos de baile no se puede determinar únicamente a partir de tu talla habitual de calzado de calle. Un zapato muy blando puede parecer cómodo y, aun así, permitir que el pie se desplace hacia los lados.
La geometría del tacón también influye: la altura, la superficie de apoyo y la posición bajo el talón afectan a la sensación de estabilidad. Que sea más ancho no significa automáticamente que sea adecuado. La suela, por su parte, debe ser apropiada para el suelo: demasiada adherencia dificulta los giros y muy poca hace que los pasos resbalen. El zapato te ayuda a mantener el control, pero no lo hace por ti. Al estar de pie, el antepié y el tacón soportan el peso juntos; durante un paso, ese contacto cambia. Mantenerse constantemente sobre la parte delantera del pie, aunque el tacón pueda apoyarse, aumenta innecesariamente el esfuerzo del pie.


