Por qué nos mareamos al girar rápido
El Wiener Walzer fascina por su dinamismo, pero la alta velocidad de casi 60 compases por minuto pone a prueba el sistema de equilibrio. Quien quiera aprender el giro del Wiener Walzer, casi siempre lucha contra los mareos al principio. Este mareo surge porque los ojos y el oído interno envían señales contradictorias al cerebro. Mientras tus ojos intentan fijar el entorno rápido, los conductos semicirculares del oído registran una rotación continua. La solución no reside en un equilibrio sobrehumano, sino en una técnica de baile precisa y en una dirección consciente de la mirada.
Para seguir girando en el Wiener Walzer sin marearse, ambos compañeros de baile deben encajar como un solo engranaje. Tan pronto como uno de los dos abandona el eje o da pasos demasiado grandes, la rotación se estanca, lo que aumenta drásticamente la fuerza centrífuga y, por tanto, el mareo. Concéntrate en entender el giro como un deslizamiento conjunto hacia adelante y hacia atrás. Si quieres prepararte de forma óptima y consolidar los fundamentos, vale la pena echar un vistazo a nuestra guía sobre aprender Wiener Walzer para principiantes, que te dará la base necesaria para la pista de baile.

