La invitación debe responder al obstáculo anterior
Una campaña de recuperación se dirige a personas que ya conocen tus clases y que dejaron de asistir. El motivo por el que dejaron las clases determina qué cambio podría ser relevante hoy. Para ello, utiliza la información disponible que hayan compartido voluntariamente. Una ausencia prolongada, por sí sola, no explica ni la insatisfacción ni la falta de tiempo.
Distingue entre obstáculos organizativos, inseguridad respecto a su nivel de aprendizaje y decepción con las clases. Si el problema era el horario, podría encajar una nueva clase en otro día. Si les preocupa haber olvidado los pasos, puede ayudarles un repaso con requisitos comprensibles. En cambio, no respondas a una mala experiencia en clase con la misma invitación y un descuento. Si no hay una mejora concreta, el obstáculo anterior sigue ahí. Los motivos personales o de salud no deben aparecer en los asuntos de los correos ni en listas de trabajo compartidas.
La invitación solo necesita la información relevante para esa persona. Para explicar los requisitos de forma comprensible, consulta los niveles de curso claramente definidos; para presentar la oferta, utiliza una descripción concreta del curso de baile. Ninguna de las dos cosas sustituye a una selección adecuada del grupo destinatario.
Tener una dirección guardada no significa que tengas permiso automático para enviar publicidad. Que puedas contactar con antiguos participantes depende, entre otras cosas, del país, el medio de contacto, el consentimiento y las posibles excepciones. Para obtener una valoración vinculante de la base concreta que tienes para contactar, consulta a un profesional del derecho cualificado. Esta guía trata sobre la planificación de campañas, no sobre su aprobación legal.



