Una matiné dio cabida a creaciones propias
La historia comienza con una asociación de aficionados al ballet: Fritz Höver fundó en 1958 la Sociedad Noverre en Stuttgart. Junto con John Cranko, organizó en 1961 una matiné con cuatro estrenos absolutos de integrantes de la compañía. De este punto de partida surgió el formato de Jóvenes coreógrafos. Una matiné es una función por la mañana; sin embargo, aquí lo decisivo era quiénes presentaban sus trabajos.
Los integrantes de la compañía no aparecían solo como intérpretes de obras existentes, sino también como autores de creaciones propias. El cambio de responsabilidad marcó la diferencia: quien coreografía selecciona movimientos, los organiza y decide cómo se relacionan entre sí. Así, el público no solo se encuentra con una actuación de danza, sino también con una propuesta creativa.
Tras la disolución de la Sociedad Noverre en 2018, el Ballet de Stuttgart asumió el formato durante la temporada 2018/19 con el título Noverre: Jóvenes coreógrafos. Este relevo histórico explica la relación entre la asociación y el ballet. No confirma una programación actual. Dentro de los eventos de danza en Stuttgart, la idea se distingue claramente: aquí lo importante es mostrar trabajos propios al público, no participar en una clase de baile guiada.



