Por qué tu propio eje es el fundamento del abrazo
La postura orgullosa en el Tango Argentino no surge de un agarre rígido, sino de una interacción dinámica entre la estabilidad del tronco, una parte posterior activa y un equilibrio preciso. Quien quiera dar vida al abrazo de Tango Argentino necesita un eje propio estable. Solo quien aprende en el entrenamiento en solitario a alinear su peso con precisión sobre la pierna de apoyo y a activar la musculatura profunda de la parte superior de la espalda, puede moverse con total libertad en pareja.
Un malentendido frecuente es que la postura en el tango debe ser rígida. Lo contrario es el caso: una buena postura te regala flexibilidad. Mediante el entrenamiento específico de la musculatura alrededor de los omóplatos y la columna vertebral, evitas colapsar sobre ti mismo o apoyarte en tu pareja al bailar. Realiza estos ejercicios regularmente durante unos minutos antes de dormir o como calentamiento antes de la próxima milonga, para mejorar notablemente tu presencia.






