La privacidad y la atención son deseos distintos
En la terapia de danza, la presencia de otras personas cambia el marco: ¿quién puede verte, reaccionar a tus movimientos o aportar sus propias experiencias? En las sesiones individuales trabajas con un profesional de la terapia sin otras personas participantes. En grupo, también surgen contactos entre quienes participan. La intensidad de estos contactos depende de cómo esté organizado el servicio.
El deseo de recibir terapia individual puede tener distintos motivos. Quizá no quieras expresar una experiencia personal delante de otras personas. En ese caso, lo más importante es la privacidad. Quizá te sientas a gusto con otras personas, pero necesites a alguien que perciba continuamente tus pequeños cambios. Entonces se trata más bien de atención exclusiva. Estas diferencias son más importantes para tu resultado que la pregunta de si te consideras una persona sociable.
Desear participar en un grupo tampoco significa automáticamente que quieras hablar mucho o permitir la cercanía. Puede que la mera presencia de otras personas te baste. Las normas de confidencialidad protegen la información personal, pero no eliminan la sensación de que otras personas te vean. Una página aparte explica el posible desarrollo de una sesión de terapia de danza.
En el test, elige en cada caso la respuesta que más se acerque a lo que necesitas en este momento. Cuenta A, B y C por separado. Si hay un empate, ambos deseos pueden coexistir, no tienes que elegir uno como ganador.
