El inicio necesita ritmo, no elementos de espectáculo
El Jive suele asociarse con piernas rápidas, patadas altas y saltos llamativos. Estas imágenes suelen mostrar una exhibición elaborada. Para tu primer Jive social no necesitas ese repertorio de movimientos. El baile se reconoce por su estructura rítmica de pasos y la coordinación de la pareja, aunque mantengas los movimientos pequeños. La clasificación de las características visibles del Jive en los espectáculos de baile también muestra cuánto influye el escenario en la impresión que causa.
Mantenerse cerca del suelo no significa arrastrar los pies. Das los pasos con intención y transfieres el peso, en lugar de limitarte a apoyar el siguiente pie en cualquier sitio. La cualidad elástica del Jive no tiene que manifestarse como un salto visible. Una ejecución pequeña y ágil se diferencia de ir dando saltitos.
Por eso, bailar Jive sin saltar sigue siendo un verdadero reto de aprendizaje: los pasos cortos deben encajar en el tiempo. Los movimientos pequeños te ahorran desplazamientos amplios, pero no la precisión rítmica. Al principio, puede verse sencillo. Si empiezas a los 60, no necesitas imitar gestos espectaculares juveniles ni aprender un baile diferente como sustituto. Aprendes Jive con un rango de movimiento inicialmente limitado.



