Las raíces y la fascinación por la historia de la danza del vientre
Las raíces de la danza que hoy en Occidente solemos llamar danza del vientre se remontan siglos atrás. Su cuna se encuentra en Oriente Medio y el norte de África, donde era mucho más que un simple entretenimiento: era y es una parte fundamental de las celebraciones familiares, bodas y fiestas comunitarias. En Egipto, a principios del siglo XX, surgió de ella la danza escénica clásica Raqs Sharqi, que traducido significa simplemente danza oriental. Esta forma de arte combina elementos folclóricos con influencias del ballet clásico y estilos de danza modernos.
Quien comprende los antecedentes históricos, mira los movimientos con otros ojos. No se trata de una mera exhibición, sino de contar historias y hacer visible la música. El cuerpo del bailarín o de la bailarina se convierte en el propio instrumento que refleja en el espacio los matices sutiles de tambores, flautas e instrumentos de cuerda. Esta rica tradición distingue a la danza oriental de las meras tendencias de fitness y le confiere una dimensión profunda y emocional.





