La confirmación solo cuenta si la entrega es viable
Que haya una persona docente disponible no significa que ya pueda hacerse cargo de la clase. Debe conocer el estilo de baile y el nivel actual de la clase, llegar a tiempo y poder empezar sin tener que buscar música o acceso a la sala sobre la marcha. En un curso de Salsa, por ejemplo, no basta con indicar «nivel intermedio»: lo importante es saber qué figura se practicó por última vez, cómo se cuenta y qué tema está trabajando el grupo. Una clase de repaso adecuada puede ser más útil que empezar un contenido nuevo sin continuidad.
No trates nunca una solicitud pendiente como una sustitución confirmada. Hasta recibir una confirmación vinculante, la cita sigue en proceso. Una persona centraliza la decisión, y el equipo de recepción y las personas docentes consultan la misma anotación. Por eso, la gestión de tu escuela de baile también requiere un lugar claramente definido donde consultar el estado del proceso.
El momento límite para decidir depende del margen de tiempo disponible: todavía debe ser posible que el grupo llegue, hacer el traspaso y contactar con la persona sustituta. No es un plazo fijo válido para todos los casos. Los datos existentes sobre las salas y los horarios de clase de tu horario sirven de base para decidirlo. Si se cancela una sola clase, modifica esa cita concreta, no toda la serie del curso por error.



