Una pareja estable no implica un compromiso permanente
Una pareja de baile estable suele combinar varias cosas: clases, práctica por cuenta propia y noches de baile juntos. Por eso, si quieres cambiar de pareja de baile en Núremberg, no tienes que poner fin a todo contacto. Puedes dejar el entrenamiento regular y mantener la posibilidad de bailar de vez en cuando. Pero también puedes rechazar ambas cosas. Lo importante es que tus palabras marquen el mismo límite que tu comportamiento posterior.
Querer practicar de formas distintas no demuestra falta de aprecio. Quizá quieras repetir las figuras despacio, mientras que la otra persona prefiera bailar sin parar todo lo posible. Quizá el nivel de compromiso ya no te encaje. Para valorar las distintas preferencias de entrenamiento, te puede ayudar un plan realista entre dos clases. Pero no tienes que convertirlo en otro periodo de prueba si ya tienes clara tu decisión.
Separa también la decisión personal de la organización. El fin de vuestra relación como pareja de baile no pone fin automáticamente a una reserva conjunta ni a una obligación de pago. Por otro lado, faltar a una clase no significa necesariamente que vayas a cambiar de pareja: cómo afrontar una clase en pareja sin tu acompañante habitual es otra situación. A las personas conocidas con quienes bailáis juntos solo tienes que darles la información que afecte a sus propios planes. Tus motivos son privados, aunque más adelante volváis a coincidir bailando.




