Los rangos de edad sirven de orientación, no como calificación del rendimiento
Si buscas clases de baile para niños en Bonn, encontrarás indicaciones de edad que, en principio, describen a quiénes están dirigidas. No garantizan que todos los niños mantengan la atención durante el mismo tiempo, conozcan los mismos movimientos o se sientan igual de seguros en un grupo. La edad y el nivel de aprendizaje de baile son datos distintos. Un niño mayor puede empezar sin conocimientos previos; uno más pequeño quizá ya tenga experiencia con juegos de movimiento guiados.
A los niños más pequeños les suelen ayudar las imágenes concretas: andar de puntillas como un gato, crecer como un árbol, quedarse quietos cuando termina la música. Así se combinan el lenguaje, la percepción y el movimiento. Los niños que pueden recordar varias instrucciones también pueden realizar tareas más largas. Sin embargo, esta capacidad no se desarrolla en todos a la misma edad.
Por eso, una enseñanza adecuada a la edad también implica permitir diferentes soluciones para una misma tarea. Al desplazarse hacia un lado, un niño puede empezar coordinando solo los pies, mientras que otro mueve también los brazos. Ambos trabajan el mismo tema. En cambio, los conocimientos previos indicados describen qué fundamentos se esperan, por ejemplo, ciertos pasos o experiencia con secuencias de baile guiadas. El mero hecho de establecer un límite máximo de edad no convierte un curso en una clase avanzada.







