El paso básico del Discofox se mantiene deliberadamente compacto
El Discofox se puede bailar en muchas celebraciones porque el movimiento básico requiere poco espacio y se adapta a distintos tempos. En Hamburgo, esta facilidad para el día a día es una buena razón para no confundir los pasos básicos con figuras complicadas: la clave es un cambio regular del peso al ritmo de la música.
Una forma habitual de contar para principiantes es «uno, dos, toque». Das dos pasos y marcas con el pie libre, sin trasladar todo el peso a ese pie. Después, repites la secuencia empezando con el otro pie. Según la clase, la forma de contar puede tener otro nombre o el toque puede explicarse de otra manera; más importante que la palabra es que sientas el ritmo de principio a fin.
Al principio, practica sin girar y desplazándote poco. Procura mantener las rodillas y la parte superior del cuerpo relajadas, y evita que los pasos se desvíen hacia delante. Cuando ambos tengáis seguro el paso básico, podéis añadir un giro sencillo. Así, el movimiento seguirá siendo fácil de entender aunque la pista esté abarrotada o la música vaya más rápida.


