La estructura mágica del baile flotante
El Slowfox es considerado por los bailarines como la disciplina reina de los bailes de salón. Esto se debe principalmente a su movimiento aparentemente sencillo y flotante, que se desliza por la pista como un suave río. Sin embargo, detrás de esta elegancia se esconde una estructura rítmica que a menudo supone un reto para los principiantes. Para aprender a contar el ritmo del Slowfox, primero hay que entender la estructura musical. El baile se basa en un compás clásico de cuatro por cuatro, que suele ser interpretado por Big Bands o en un estilo de jazz suave. Lo especial, sin embargo, no es el compás en sí, sino cómo se distribuyen los pasos sobre él. A diferencia del Quickstep, el tempo es mucho más pausado, lo que hace que cada paso sea más visible.
Quien desarrolla una comprensión profunda de la música también lo tiene más fácil al bailar. Una base sólida en reconocer el compás en el baile de salón te ayuda a distinguir los matices sutiles del Slowfox. La música suele enfatizar el primer y el tercer tiempo del compás. Utilizamos precisamente este énfasis para estructurar nuestro movimiento y construir la dinámica característica del baile.







