Cómo la respiración moldea vuestra conexión en el Tango
La magia del Tango no reside en la complejidad de los pasos, sino en la comunicación invisible entre los bailarines. Si tú y tu pareja os sentís estresados o bloqueados al bailar, a menudo se debe a una respiración superficial e irregular. En cuanto vuestra frecuencia respiratoria se sincroniza de forma inconsciente, la tensión desaparece de los hombros y la caja torácica se convierte en un emisor y receptor sensible.
Lo mejor de todo: para mejorar tu postura de manos en el Tango Argentino y todo el abrazo, no necesitas aplicar fuerza. La respiración regula el tono muscular por sí sola. Un flujo respiratorio sincrónico asegura que los impulsos se transmitan sin retraso, lo que os permite bailar Tango de forma relajada. Se crea una profunda armonía de pareja no verbal que hace que el baile parezca fluido y ligero como una pluma.





