Cuatro capacidades coinciden en un breve instante
En el salto de split, abres las piernas en el aire hasta formar una línea similar a la de un split. A diferencia de cuando estás en el suelo, no hay una superficie que sostenga tu posición. La apertura de las piernas se produce en un tiempo de vuelo limitado y debes cerrarla a tiempo. Por eso, esta figura no se reduce a tener piernas especialmente flexibles.
Las capacidades deben combinarse, no basta con tenerlas por separado. La flexibilidad permite alcanzar la amplitud de movimiento necesaria. El control activo de las piernas te permite conseguir esa amplitud con tu propia fuerza muscular. La fuerza de impulso contribuye a despegar el cuerpo del suelo. El control del tronco conecta el movimiento de las piernas con una posición corporal controlada. Para aterrizar, debes absorber de forma controlada la carga que se produce y recuperar el equilibrio.
Estas capacidades pueden estar desarrolladas en distinto grado. Puedes tener mucha flexibilidad y aun así no controlar las piernas lo suficiente. A la inversa, puedes saltar con fuerza sin alcanzar con seguridad la línea deseada con las piernas. La guía sobre flexibilidad a través del baile explica el contexto general. En el salto de split también importa si puedes controlar tu amplitud de movimiento bajo una carga dinámica. Es una tarea distinta a mantener una posición en el suelo.



