La fuente de energía para movimientos gráciles en el torso
En el ballet, los brazos son mucho más que un simple accesorio decorativo, dirigen la energía de todo el cuerpo, apoyan el equilibrio y otorgan a cada movimiento su expresión artística. Quien entra por primera vez en una sala de ballet, a menudo se concentra inconscientemente mucho en el suelo. Sin embargo, la verdadera elegancia surge por encima de la cintura. Los movimientos de los brazos se basan en un sistema lógico de puntos de apoyo definidos, las llamadas posiciones de brazos de ballet, el port de bras. Cada una de estas posiciones crea un marco armonioso para el rostro y el torso.
Para mover los brazos correctamente, es fundamental comprender la anatomía. Un error muy común es mover los brazos únicamente desde las muñecas o los antebrazos. En el ballet, sin embargo, el movimiento nace en la espalda, más concretamente debajo de los omóplatos. Los hombros permanecen siempre bajos y relajados, mientras que los codos apuntan suavemente hacia afuera y hacia arriba. Si mantienes esta tensión básica, tus movimientos parecerán inmediatamente fluidos y ligeros como una pluma.


