La barra es un compañero y no un apoyo
El primer encuentro con la barra de ballet, llamada barre en la jerga técnica, es un momento mágico para muchos principiantes adultos. Sin embargo, la barra no es un aparato de gimnasia ni un apoyo al que debas aferrarte cuando estés agotado. Mantener la postura correcta durante el entrenamiento en la barra significa, ante todo, entender la barre como un compañero delicado. Solo sirve como una sutil ayuda de orientación para tu equilibrio, mientras que tu propio cuerpo realiza todo el trabajo de sostén. Si te aferras con demasiada fuerza, bloqueas tus hombros y alteras toda tu estática.
En tu primera clase, notarás que la mayoría de las veces tocas la barra con una sola mano, mientras que la otra acompaña el movimiento en el espacio. Para mantener este equilibrio sin perder la estabilidad, tu torso debe encargarse de toda la sujeción. Un contacto suave y ligero con las puntas de los dedos es suficiente para sentir la seguridad necesaria. En cuanto aprendas a soltar la barra sin que tu cuerpo se incline hacia un lado, habrás comprendido el principio básico más importante.




