La perspectiva del público cambia tus recorridos por el espacio
Una coreografía no tiene automáticamente un frente. En la sala de ensayo quizá te orientas por el espejo; en el escenario, la posición del público determina qué movimientos se ven. Por eso, para tu actuación de baile en Viena, primero marcas el lado del público. Si hay público en varios lados, defines una dirección principal de mirada para cada pasaje, en vez de intentar mostrar algo a todos los lados al mismo tiempo.
En una formación de baile de salón, por ejemplo, las líneas de las parejas y los cambios de dirección conjuntos deben seguir siendo visibles. Tu pareja puede estar colocada correctamente y aun así tapar a otra. La preparación personal para una apertura de baile de salón conjunta es una tarea distinta a la de preparar una actuación ya montada.
En cambio, una pieza escénica contemporánea puede recurrir deliberadamente a la cercanía, la distancia o a dar la espalda al público. Para tomar este tipo de decisiones, ayuda trabajar en cómo expresar sentimientos a través del movimiento. Lo importante es que la orientación sea intencionada. Viena ofrece una referencia histórica con Tanzquartier, que abrió en 2001 como espacio dedicado a la danza contemporánea y la performance.
Indica siempre la izquierda y la derecha desde la misma perspectiva. Anota, por ejemplo: «izquierda desde la perspectiva de quienes bailan, mirando al público». De lo contrario, unas mismas indicaciones darán lugar a recorridos opuestos.









