Cómo los estiramientos protegen tu técnica de baile con la edad
Con el paso de los años, la estructura de nuestros músculos y tendones cambia, perdiendo su elasticidad natural. Al bailar con la edad, a menudo lo notas primero en una zancada más corta o en una cadera bloqueada al realizar giros rápidos. Un programa de estiramientos específico actúa precisamente ahí: aumenta la tolerancia de los músculos a los estímulos de estiramiento y favorece la circulación sanguínea en las cápsulas articulares. Gracias a esto, el líquido sinovial se distribuye de manera uniforme, lo que reduce la fricción y el desgaste.
Es importante que, al estirar a partir de los 50, optes por estímulos suaves, estáticos o ligeramente dinámicos. Los movimientos bruscos o forzar posiciones extremas, como se conoce en el entrenamiento de spagat de los bailarines más jóvenes, están prohibidos. En su lugar, se trata de ampliar suavemente el rango funcional de tus articulaciones. Si quieres recuperarte de forma óptima después de la clase, nuestra guía sobre la recuperación después de una clase de baile a partir de los 50 te será de gran ayuda.
La cadera como clave para giros fluidos
Una cadera libre es la base para cualquier baile de salón y latino. Si los flexores de la cadera se bloquean, la postura de la columna vertebral se ve afectada automáticamente. El resultado son movimientos de compensación en la zona lumbar que pueden provocar dolor. Al estirar los flexores de la cadera y los glúteos, creas espacio en la pelvis. Esto proporciona un equilibrio más estable y te permite realizar giros en Tango o Waltz con mucha más facilidad.



